¿ REALMENTE CONSUMIMOS DEMASIADO ?

En este artículo, haremos un pequeño desglose del consumismo actual en el mundo y las maneras de paliar la maquina del consumo sin afectar demasiado nuestros hábitos de vida.
Pero primero, un poco de cultura e historia.

1) El parche del océano o ¿Adonde va lo que no se recicla?

A las afueras del océano pacífico, justo al este de Japón, un “monte” gigantesco de basura refleja el desperdicio generado por el consumismo moderno. En medio del Gran Pacífico se encuentra el mayor vertedero del mundo, excepto que no es una parcela de tierra, sino que hace parte del océano. Se estima que este remolino de “basura” corresponde a más de dos veces y medio la superficie de España y tiene unos 30 metros de profundidad. Esta sopa flotante de 3,5 millones de toneladas de escombros y desechos esta adornada de objetos como zapatos, juguetes, cepillos de dientes, redes, bolsa, equipos electrónicos. Se estima que el 90% del contenido esta compuesto de plástico.

Durante años, este parche estaba fuera de vista, escondido en el medio de la nada, invisible hasta por los satélites. Esta ubicado en una zona llamada GYRE ( que significa giro oceánico) que evitan pescadores y navegadores por su falta de viento y escasa cantidad de peces.

Fue el navegador Charles Moore quien descubrió el parche por accidente en agosto de 1997 mientras volvía de la carrera Transpac donde había terminado tercero con su navío  la Alguita. Decidió tomar un acceso directo pasando por el GYRE ya que al tener motores potentes, no necesitaba la ayuda del viento.

Durante la semana que tardaron en atravesar el GYRE, el equipo fue asombrado de estar rodeado con tanta basura flotante en este lugar tan perdido. Moore escribió más tarde ” A menudo, me cuesta encontrar las palabras para expresar el tamaño de este cúmulo de desechos en océano pacífico a quien no lo ha visto.

Día tras día, la Alguita era el único vehiculo sobre una autopista sin marcas extendiéndose de un horizonte al otro. “Mire desde el barco y lo único que veía era plástico”

Poco tiempo después, Moore decidió regresar en una misión especial con científicos marítimos y analizar la zona.

Encontraron de todo, desde tubos católicos a señales de tráfico pasando por botes de lejía. Los pájaros y los peces tomaban los trozos de plástico por comida por error y particularmente las tapas. Al disecar un pájaro, encontraron más de 1600 trozos de plástico.

Discurso de Moore sobre sus encuentros en el parche del gran pacífico

Infelizmente, el parche del pacífico no es el único fenómeno de este estilo aunque si el mayor. Existen cinco parches como ese en total.

Todos juntos, se estima que esos parches representan un 40% del mar ( 700.000 km² solo para el parche de pacífico, 8% del tamaña total del pacífico) es decir que un 25% de nuestro planeta es un inodoro del que nunca se tira la cadena.

Se ha estimado que el 80% de la basura proviene de zonas terrestres y el 20% de barcos del océano

2) El ciclo infernal del consumismo impulsivo y los productos  biode”sa”gradable

Llevamos siglos tirando basuras al mar. Durante la cultura industrial, había microorganismos que se “comian” los desechos ya que la mayoría de las partes eran biodegradables. Hoy en día, tenemos una gran parte de productos que dependen del plástico, un material que es 100% no biodegradable. Los 100 millones de toneladas de plástico producidas cada año siempre existirán, se va simplemente “foto-degradando” poco a poco por el sol hasta volverse confetis.

El parche del gran Pacífico es una ilustración de como hemos ido ignorando  las consecuencias negativas del consumismo moderno. En los 50 últimos años, hemos consumido más bienes y servicios que en todas las generaciones anteriores cumuladas.

Infelizmente, la maquina de usar y tirar solo hace acelerar.

Desde los 80′s, hemos consumido 1/3 de los recursos del planeta, selvas, peces, minerales, metales y crudos. En los trópicos, la deforestación destruye el tamaño de Grecia cada año (unos 250 Millones de hectáreas). Un niño americano consumirá durante su vida 2.5 Millones de agua, 1000 árboles, 21000 toneladas de gasolina y 800Kwatts de electricidad. A esta velocidad, los americanos impactaran 3 veces más que un español, 13 veces mas que un Brasileño y 35 veces más que un indio. Si todos consumimos a este ritmo, necesitaremos 5 planetas como la tierra para sostenernos.

El analista Victor Lebow dijo “Nuestra enorme economía requiere que el consumo se convierta en nuestro habito de vida, que convirtamos comprar en un ritual y que busquemos la satisfacción espiritual en ella, es decir satisfacer nuestro ego a través del consumismo.

El problema es que mucho de estos hábitos de consumo se han vuelto tan común que ni nos damos cuenta del impacto que tienen.

Los psicólogos llaman eso el “consumidor encerrado” ya que nos resulta difícil tomar decisiones sobre lo que debemos comprar porque nuestros hábitos, nuestras rutinas y normas sociales y culturales nos impiden tener un comportamiento sostenible.

Obviamente, para los fabricantes, un producto que se tira después de su uso, forzando el consumidor a comprarlo otra y otra vez es un beneficio potencial que no tiene fin.

3) La era del desechable

Durante el siglo 20, los publicistas empezaron a promover los bienes desechables como siendo más prácticos, más rápidos e higiénicos. Se volvieron de moda rápidamente ya que las mujeres comenzaban a entrar en el mundo laboral, necesitaban más tiempo y tenían más dinero. Es alli que aparecieron los Kleenex, las toallas de papel, las bolsas desechables, y el cartón  para envolver esos productos… más cosas de usar y tirar.

En 1955 la revista “Life magazine” publico un articulo llamado

“Throwaway living – dozens of disposable housewares eliminate the chores of cleaning up”, traducido por
“una vida desechable – docenas de  artículos para el hogar eliminan la faena de limpiar”, aqui podeis ver la foto de la portada.

Al igual que para el parche del gran Pacífico, el consumismo actual se esconde debajo de la superficie. La cantidad de desperdicio generada para hacer un ordenador portátil por ejemplo es cercana a 4000 veces su peso. Hasta hace poco, las basuras de productos electrónicos se mandaban a países en desarrollo incluso a China o Pakistan en contra de dinero y aun sigue existiendo.
Mientras tanto guardamos nuestros portátiles durante una media de dos años. Según la agencia de protección del medio ambiente, solo 30 % de lo que desechamos se recicla, 13% esta incinerado y el 57% acaba en parches como el del Gran Océano.

Annie Lenoard, escritora del libro y productora del video “The Story of stuff” nos da los datos siguientes:

50% de las cosas que compramos las dejamos de usar a los 6 meses o las tiramos.

Se estima que 7 cubos de basura se producen por los fabricantes para crear una unidad de lo que compramos.

El almacenamiento personal

Te acuerdas de algo que has comprado para luego nunca usarlo ? Un vestido, un libro, un aparato electrónico que aun esta en su caja. Esta tendancia a comprar y luego no usar se ha vuelto tán común que lo estamos quedando sin espacio en casa por nuestra necesidad de pertener. En 2003 la empresa bluespace se dio cuenta del filón en España y empezo a proponer el alquiler de trasteros privados. Empezo con 400 clientes y hoy tiene 12600.

Eso es lo que dice la publicidad de bluespace.

Esas cifras nos demuestran que hay una gran necesidad de consumir y guardar cosas que
no se usan más.

¿Entonces, cual es la solución? Hay una solución ¿?

Simplificar nuestros habitos de consumo y tener un estilo de vida colaborativo. Compartir con los demás (su saber, sus pertenencias, pasar la palabra) y re-crear el concepto de comunidad.

Ya existen en el mundo un número grande de sitios web que fomentan el concepto de comunidad y de colaboración.

El “bike sharing” es un ejemplo que esta muy popular en Europa y ahora en varias ciudades de España (bicing barcelona)

El “Car sharing” también tiene el viento en popa con empresas como Respiro Madrid o Herz Connect. La idea es de poder alquilar un coche por hora de manera muy rapida y comoda y así usarlo solo cuando uno realmente lo necesita.

El “Car renting” es un concepto similar sin embargo esta vez quien alquila su coche es un particular en vez de ser una empresa. Eso permite al propretario rentabilisar su compra, colaborar en su comunidad (barrio, ciudad) alquilando su coche a otra persona qui lo requiere durante un periodo corto.

Alquilar sus pertenencias: Alquilar una bici, una taladradora, un coche, un carrito para bebe o un bolso de lujo. El concepto existe ya en varios paises del mundo, en Francia esta www.zilok.fr, en EUA existe www.snapgoods.com y en España la comunidad www.loalkilo.com Te permiten alquilar tus pertenencias o las de los demás, evitandote la compra de un objeto que no sueles usar o rentabilizando algo que ya tienes.

El “Clothes&Objects swapping” consiste en intercambiar ropa y objetos. Si necesita una zapatillas para su hijo de 6 meses y que tiene ropa de niño de 3 meses para dar, puede dar su ropa a alguién y recibir las zapatillas de otro miembro de la comunidad. La web más en vogue se llaman www.swap.com y www.freecycle

Alquilar una habitacion de tu casa: www.airbnb.com En Nueva York, hay personas que alquilan una habitación de forma temporal y llegan a ganar 1600$ mensual

Prestar su sofa para alguien : www.couchsurfing.com Es el concepto detras de couchsurfing,
ayudar a los viajeros con presupuestos limitados ofreciendoles su sofa para pasar una noche.

Es gracias a una consciensiacion, un cambio de mentalidad y de habitos (un re-aprendizaje) y gracias a estos nuevos conceptos que estan creciendo en la red que podremos paliar el sobre consumo y frenar el desgaste de nuestros recursos. Hoy en día no va a costar cambiar de mentalidad pero en 20 años nos parecera los más lógico y no sabremos consumir de otra forma. O cambiamos de mentalidad o los hijos de nuestros hijos vivirán una época muy sufrida.

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¡Las Startups de consumo colaborativo tienen el viento en popa!

Según el informe de la “Agencia de comunicación interactiva Latitude“  especializada en las formas de creación colectiva:


Airbnb leventa 7,2 millones de euros para ampliar su posición como mercado de alquiler entre particulares  (ya es posible reservar una isla desde su iPhone), las startups Francesas Deways (uso compartido del coche entre los individuos) y Super- olla (red social para comprar y vender sus platos hechos en casa) están seleccionados entre los 16 finalistas para participar en LeWeb’10.

La economía de intercambio está creciendo rápidamente y se convierte en un sector propio. Si bien el concepto es muy simple, y ya forma parte de nuestra vida, “compartir” se extiende a través de Internet a  nuevos tipos de bienes y actividades diarias. Por encima de todo el intercambio ya no se limita a nuestra red y nos acerca a colaborar con extraños. ¿Qué está impulsando esta nueva economía? ¿Qué áreas representan las mejores oportunidades? ¿Qué consecuencias el movimiento colaborativo, como nuevo modo de consumo “por defecto” tendrá en nuestras vidas?

En los países del Norte como en los países emergentes, la gente comienza a usar los bienes y servicios de forma más colaborativa [...], creando por lo tanto oportunidades de colaboración para nuevas organizaciones y nuevas formas para continuar a disfrutar de la vida, pero de forma más sostenible“. Mushkin Steve, CEO de Latitud

Motores de la economía del intercambio

1. La tecnología. El intercambio en línea es a menudo anunciador de un intercambio “offline”. Los participantes que comparten información en Internet comparten también objetos y recursos en la VIDA REAL.

2. Las comunidades. un 78% de los participantes consideran que sus interacciones en línea con amigos o desconocidos los habían vuelto más abierto a la idea de compartir en la vida real con desconocidos, sugiriendo así que la revolución inducida por las redes sociales tenía una consecuencia positiva sobre la confianza necesaria para los modelos de redistribución.

3. Inquietudes medioambientales. un 60% de las personas interrogadas hacen un vínculo directo entre “compartir” y “sostenible”.

4. Recesión económica. Las dificultades económicas de estos dos últimos años acentuaron la toma de conciencia en torno a las compras diarias, se tiene en cuenta aún más la cuestión de la utilidad de la compra que antes, el consumismo tradicional tendería a desaparecer.Los participantes con ingresos más bajos tienen una propensión mayor a compartir y valorizan aún más el acto de compartir que aquellos con ingresos más altos.

Un movimiento que afecta a todas las generaciones

La economía colaborativa afecta a todas las generaciones.
Si los más de 40 años parecen bastante cómodos con la idea de compartir con las personas de una misma comunidad web, los 20/30 años privilegiarían las redes más limitadas. Tienen sin embargo una visión muy positiva del acto de compartir, parecen más abiertos a la idea y más optimistas en cuanto al potencial de compartir en el futuro. Un 78% de los participantes consideran que sus interacciones en línea con amigos o desconocidos les habían vuelto más abiertos a la idea de compartir en la vida real con desconocidos, sugiriendo así que la revolución inducida por las redes sociales tendría una consecuencia positiva sobre la confianza necesaria para los modelos de redistribución.”

(Extracto del blog de “Antonin Léonard“, traducido del Francés al castellano por cortesía de LoAlkilo.).

¿Qué opinas de este estudio?
¿Estarías dispuestos a compartir un apartamento (Couchsurfing, Airbnb) o a comprar un plato hecho en casa de desconocidos (Super-Marmitte)? ¿Anuncian los éxitos de Airbnb y otros nuevos protagonistas de la “Sharing economy”, un crecimiento importante del sector del consumo colaborativo en los próximos años? ¿O se trata al contrario de una tendencia momentánea?
¡Opina ahora!
Gracias.

Fuentes:

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